Potion Explosion

Opinión sobre Potion Explosion

☛ Jugado en el Espai Jove (gracias a David III).

✔ Mantiene la marca personal de este sello de creadores italianos conocido como Horrible Games (cuyos juegos no son para nada horribles). Como en Steam Park, hay bonus y malus, elementos muy frescos en la mecánica y un tema divertido y... cuando parece que todo esto se puede descontrolar de alguna manera, miras las puntuaciones finales de la partida y están ajustadísimas (entonces gritas: "¡es un eurogame!").
✔ Un "set collection" sencillo y familiar que gira en torno a un artefacto lúdico muy original: el dispensador de canicas (del mismo modo que Camel Up es un juego de carreras sencillo y familiar que se apoya en otro artefacto lúdico original: la pirámide de dados).
✔ El tema y el arte están bien elegidos. Los componentes desplegados sobre la mesa hacen que el juego llame mucho (quizá demasiado) la atención.
✔ Encantará a Celia Villalobos y a otros viciados del Candy Crush Saga (que por cierto, todos esos juegos de enlazar elementos para que desaparezcan no dejan de ser una mera copia del clásico de SEGA Columns -¡del 1990!-, ya tocaría ir innovando, ¿no?)

✘ Detrás de todo el "maquillaje" espectacular, el juego en sí no te sacude. Dudaría de su factor de rejugabilidad. Quizá es mejor considerarlo un divertimento más que un juego al uso.
✘ Es un juego hecho a medida para jugadores con buena percepción visual y reconocimiento de patrones. Si todos en la mesa comparten el mismo nivel en esas habilidades estará compensado, si no... puede ser frustrante.
✘ Las pociones otorgan puntos en función de su dificultad a la hora de completarlas... realmente (jugando a 2 jugadores) no he acabado notando que unas cuesten más que otras. Quizá a cuatro jugadores los colores en el dispensador van más justos y los retos son más difíciles (y por ello más motivadores)... pero esto denota un posible fallo de escalabilidad.
✘ Otra cosa que no me gusta es que en el reglamento se especifique/sugiera que los jugadores pueden modular la duración de las partidas a su antojo (añadiendo o quitando fichas de maestría). Lo veo poco elegante.