Monopoly Madrid

Opinión sobre Monopoly Madrid

Sobre este juego basta decir que ha sido producido bajo licencia en 64 países y 26 idiomas distintos, lo que da idea de su popularidad.

Monopoly es un juego que siempre me ha gustado para jugar con la familia. Jugamos por simple diversión y nadie le pone demasiado empeño ni estrategia, nos ponemos a comprar como locos desde la primera ronda. Y es que sólo hay dos formas de jugar: comprar todo lo que se pase por tus manos y cruzar los dedos para que los demás jugadores caigan en tus propiedades o esperarte a caer en las mejores calles, y sólo una de las dos es divertida.

El truco para ganar está en los pactos que hagas al principio de la partida, en las negociaciones y los trapicheos. Aunque tengas toda la suerte del mundo y logres hacerte con las mejores calles y todas del mismo color y puedas empezar a construir tu imperio sin tener que tratar con nadie, los demás jugadores se estarán haciendo fuertes pactando y negociando y no podrás ganarles. Es ... como la vida misma.

Una sugerencia: podéis jugar poniendo un límite de tiempo, por ejemplo 1 hora y cuando pase el tiempo se hace recuento de la fortuna que ha reunido cada uno y ése ha ganado. Así consigues que los turnos no duren tanto porque se esta atento y se negocia rápido y, sobre todo, la gente no se lo piensa tanto a la hora de comprar/vender porque hay que hacerse con dinero rapido y no sirve jugar en modo tranqui. Me parece una forma más chula de jugar, pero en todo caso sería para jugar con los amigos y, en realidad, cuando estoy con mis amigos a ninguno nos apetece echar un Monopoly.

En definitiva, un gran juego tipo familiar para jugar con tus padres, hermanos, tios o sobrinos y pasar un buen rato entretenidos.