Monopoly Madrid

Opinión sobre Monopoly Madrid

Ah, qué tiempos aquellos de partidas interminables al Monopoly, esas tardes en las que mi madre (ya por pesado) aceptaba jugar conmigo...

Todo los elementos de Monopoly forman parte de la cultura popular y parte esencial de mi infancia: Los nombres de las calles (cuando ando por Madrid siempre viene a mi cabeza Monopoly), las diferentes figuritas metálicas de jugador (tan dispares como un coche, una plancha o un sombrero de copa), las casas y hoteles, "vaya a la carcel", "pase por la casilla de salida" (y trinque el dinero) y, como no, los fajos y fajos de billetes de todos los colores.

Ahora hay miles de ediciones en las que se juega con tarjeta de crédito, con edificios gigantescos, con la más variopinta temática, etc. Yo me quedo con lo que para mí significaba Monopoly, en esos tiempos en los que éramos menos modernos pero también menos artificiales. Espero poder construir con mis hijos vivencias como las que hoy puedo recordar yo con una sonrisa.