Seguro que alguna vez has oído a alguien decir: "Ese personaje está bugueado", "Han encontrado un bug en ese juego.", "Con esa estrategia el juego se rompe."
¿Qué es un bug?
Pero... ¿qué es un bug en los juegos de mesa? En los juegos de mesa, cuando hablamos de bug, no hablamos de un error de programación como ocurre en un videojuego, sino, que normalmente nos referimos a que alguna mecánica no funciona como debería.
La mayoría de las veces, un bug aparece cuando una estrategia domina por completo la partida, por ejemplo: si existe una una combinación de cartas tan poderosa que todos los jugadores acaban buscándola, si una habilidad hace que otra deje de tener sentido o si una estrategia es tan superior que el resto apenas tiene opciones de ganar.
Es decir, cuando hay un bug, el reglamento funciona exactamente como está escrito, pero la experiencia de juego deja de ser la que pretendían sus autores porque una persona saca una gran ventaja al resto de jugadores. Cuando esto ocurre, muchos jugadores dicen que el juego está "roto" o que tiene un "bug".
Entonces, ¿es realmente un bug? Igual que en un videojuego, un bug provoca que algo no funcione como debería, en un juego de mesa los jugadores utilizan esa palabra para describir mecánicas que parecen "fallar" o romper la experiencia. El término bug no es un término técnico dentro del diseño de juegos, pero sí una expresión muy habitual entre la comunidad.
¿Un bug se puede arreglar?
Sí, y ocurre en más juegos de lo que parece. Es algo que los autores tienen que tener muy en cuenta en el testeo cuando crean un juego de mesa y la recomendación como editorial es probar siempre todas las estrategias posibles y llevarlas al máximo. Además, una vez el juego está publicado se han podido encontrar bugs y algunas editoriales publican FAQs para aclarar reglas, otras modifican cartas en nuevas ediciones y, en ocasiones, incluso cambian una mecánica completa cuando detectan que desequilibra demasiado la partida.
Porque un buen juego de mesa no solo necesita buenas ideas: también necesita que todas sus mecánicas funcionen en armonía.
¿Y qué diferencia hay entre un bug y un glitch?
Aunque este concepto suele tratarse más en videojuegos, en la comunidad de los juegos de mesa también se puede utilizar. Glitch suele utilizarse para describir una situación tan extraña que parece un fallo del propio juego.
Puede ocurrir cuando una combinación de cartas produce un efecto inesperado, cuando una interacción entre reglas genera un resultado absurdo o cuando los jugadores descubren una estrategia que los diseñadores nunca imaginaron. Lo que ocurre en estos casos es que la experiencia resulta tan sorprendente que muchos jugadores recurren al lenguaje de los videojuegos para describirla.
Aunque ambos términos suelen usarse indistintamente, cuando aparecen en conversaciones sobre juegos de mesa normalmente hacen referencia a cosas distintas:
- Bug: una mecánica, carta o estrategia hace que el juego deje de funcionar como debería o quede desequilibrado.
- Glitch: una interacción extraña o inesperada que provoca una situación curiosa, divertida o aparentemente imposible, aunque las reglas la permitan.
Ninguno de los dos son términos oficiales dentro del diseño de juegos de mesa, pero cada vez es más habitual encontrarlos en foros, redes sociales y conversaciones entre aficionados.